Levanta, aprueba y consulta incidencias.
Cierre operativo de nómina
Control total del cierre de nómina en operaciones donde cada periodo importa.
Gestiona el cierre operativo de nómina con precisión: cálculo de salarios e impuestos, deducciones, ISR y CFDI de nómina sin reprocesos.
Cierre de nómina
El cierre operativo de nómina concentra todas las decisiones críticas del periodo. Aquí se valida que cada salario base, incidencia, percepción y deducción esté correctamente reflejada antes de generar pagos y timbrar CFDI. En operaciones complejas, este momento define la confiabilidad de todo el proceso.
Control operativo al cierre de nómina con Worky.

Worky permite ejecutar el cierre de nómina cuando todo el cálculo ya está validado desde su origen. Contratos, incidencias, deducciones e ISR se consolidan en un solo flujo, asegurando congruencia total entre cálculo final, pagos y CFDI de nómina, sin ajustes posteriores.

Una vez autorizado el cierre, Worky genera y timbra los CFDI de nómina a partir del cálculo validado. Esto elimina diferencias fiscales, reduce cancelaciones ante el SAT y asegura que cada recibo refleje exactamente lo pagado, incluso en operaciones complejas.
Envía movimientos afiliatorios al IMSS.
Genera y exporta los archivos para el SUA.
Verifica la consistencia de los pagos al IMSS.
Asegura congruencia entre CFDI y pagos.

Coherencia fiscal y operativa.
El cierre operativo no solo busca pagar correctamente, sino asegurar congruencia entre lo calculado, lo pagado y lo timbrado. Cada CFDI de nómina debe reflejar exactamente el resultado del cálculo final aprobado.
- CFDI consistentes con el cálculo
- Eliminación de reprocesos por diferencias
- Respaldo ante revisiones internas o externas
Cálculo salarial consolidado
Un cierre sólido parte de un cálculo de salarios e impuestos sin supuestos. El salario base se toma desde su configuración contractual, las variaciones se aplican por incidencias reales y el resultado final se valida contra reglas internas y obligaciones fiscales vigentes.
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Validación previa del cálculo completo antes de aplicar impuestos y deducciones.
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Salarios calculados desde la configuración contractual vigente de cada colaborador.
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Aplicación automática de incidencias operativas registradas durante el periodo.
Cierre conectado a la operación.
En empresas con turnos, múltiples esquemas de pago y alta rotación, el cierre operativo debe estar conectado a asistencia, incidencias y contratos. Plataformas como Worky permiten que el cierre se construya sobre información viva, no sobre correcciones manuales, asegurando que cada periodo se cierre con trazabilidad completa.

Preguntas frecuentes sobre el cierre operativo de nomina
El cierre operativo de nómina es el momento en el que la empresa confirma que todo lo ocurrido durante el periodo quedó correctamente reflejado en el cálculo final. No se trata solo de sumar percepciones y restar deducciones; implica validar salario base, incidencias, horas extra, ausencias, descuentos, retención de ISR y cumplimiento fiscal antes de autorizar pagos y timbrado.
En operaciones complejas, este cierre funciona como un filtro de control. Permite detectar diferencias entre asistencia y nómina, deducciones mal aplicadas o percepciones fuera de política antes de que se conviertan en errores fiscales o laborales. Un cierre bien ejecutado reduce aclaraciones del colaborador, evita cancelaciones de CFDI y protege a la empresa ante revisiones.
Cuando el cierre se gestiona desde un sistema integrado como Worky, cada dato llega con respaldo: las incidencias provienen de la operación, el salario base del contrato y los impuestos se calculan conforme a reglas actualizadas. Esto convierte el cierre en una validación estratégica, no en una etapa de corrección de errores.
El cierre de nómina no tiene una fecha universal; depende de la periodicidad de pago, el tipo de operación y los acuerdos internos. Sin embargo, siempre debe realizarse una vez que toda la información del periodo está completa y validada, y antes de ejecutar pagos y timbrado.
En esquemas semanales o quincenales, el cierre suele realizarse uno o dos días antes de la dispersión, permitiendo revisar incidencias de último momento. En nóminas mensuales, el cierre requiere mayor anticipación debido al volumen de información y a la carga fiscal acumulada.
Lo crítico no es el día exacto, sino la disciplina del proceso. Un cierre apresurado genera ajustes posteriores; uno tardío impacta pagos y cumplimiento. Con herramientas como Worky, las empresas pueden simular el cierre, validar escenarios y autorizarlo cuando todos los controles están completos, manteniendo consistencia sin importar la fecha del calendario.
Un cierre operativo efectivo sigue una secuencia clara. Primero, se valida la información base: contratos, salario base y esquemas de pago. Después, se revisan incidencias, asistencia y movimientos del periodo. El siguiente paso es el cálculo de percepciones, deducciones y retención de ISR, verificando que todo cumpla con políticas internas y legislación vigente.
Posteriormente, se revisa la congruencia entre el cálculo y el impacto fiscal, asegurando que el CFDI de nómina reflejará exactamente el resultado aprobado. Finalmente, se autoriza el cierre y se procede al timbrado y dispersión.
Cuando estos pasos se ejecutan en un solo flujo, como ocurre en Worky, el cierre deja de depender de conciliaciones manuales. Cada etapa se construye sobre la anterior, permitiendo cerrar nómina con visibilidad total y sin sorpresas al final del periodo.









